Sin duda, un buen líder es fundamental para su equipo de trabajo y más en estos tiempos en el que todo se ha dificultado por la situación que vivimos. Descubrir si estamos bien liderados es un acto que nos llena de satisfacción y gratitud, y que al mismo tiempo nos motiva a ser mejores a nivel personal y profesional.

Un líder trabaja constantemente por formar un equipo de trabajo sólido, efectivo, exitoso y, además, se preocupa por su futuro; es creativo y entusiasta a la hora de generar espacios que estimulen el aprendizaje conjunto, el crecimiento de sus colaboradores y la optimización de los procesos.

Cuando sientes que tu jefe es un verdadero líder, te enfocas en dar mejores resultados, a superarte a ti mismo y asumir nuevos retos para fortalecer tu aprendizaje. Desde mi experiencia, estoy plenamente convencida de que el liderazgo de quien fue mi primera líder y el de la actual, han sido fundamentales para mi desarrollo personal y profesional; a lo largo de los 5 años que he hecho parte de la familia Seres Consulting me han instruido a través de su ejemplo, de manera asertiva me retroalimentan y he aprendido que los errores se corrigen y que los problemas, ya sean grandes o pequeños, tienen solución.

Un verdadero líder es compañero, guía y aporta al desarrollo de todos sus colaboradores; confía, delega, potencializa competencias y habilidades, facilita la optimización de los recursos, permite que desarrolles tu potencial intelectual, hace feedback y sin exigir desmedidamente, te ayuda a superar obstáculos y crecer cada vez más; a superarte aún en medio de la adversidad.

Un verdadero líder inspira al equipo y lo mantiene motivados, y si bien, la motivación es un proceso interno y se hace complejo en medio de la virtualidad, hay muchos factores externos que son determinantes en los comportamientos de cada individuo, al tiempo que la sensibilidad con la que se mantienen las relaciones, hace que no se pierda lo humano de cada uno.

Te das cuenta de que tienes un excelente líder cuando los demás y tú mismo notan cambios significativamente favorables en su comportamiento, en sus lenguaje verbal y no verbal, así como en el resultado de las tareas; cuando el cliente siente que detrás de cada proceso hay pasión, dedicación y calidad en el servicio.

Melissa López Juliao
Consultora de Atracción del Talento

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