Los procesos de Coaching son cada vez más utilizados por las empresas para fortalecer las competencias de sus gerentes, establecer posibles soluciones a conflictos que se puedan estar dando dentro de la organización, y para generar escenarios de cambio donde los líderes tengan un interés genuino de trabajar por su gente.

Según la ICF – International Coach Federation -, autoridad en la práctica de promover el arte, la ciencia y el Coaching profesional, el Coaching se define como una colaboración con los clientes en un proceso creativo y estimulante que les sirva de inspiración para maximizar su potencial personal y profesional. Hoy en día, el Coaching ha cobrado una importancia invaluable en las empresas porque es una forma distinta de acompañar a los demás en su crecimiento, de apoyarlos en la potencialización de sus competencias y encontrar formas diferentes para convertir sus oportunidades de mejora en fortalezas.

El Coaching potencializa la creatividad, ayuda a desarrollar habilidades de comunicación y permite que los empleados de una organización puedan encontrar más fácilmente un equilibrio entre su vida laboral y personal. Es por esto que ser Coach implica una gran responsabilidad y es por esto que la complejidad de los procesos de Coaching reside en muchas ocasiones en saber elegir la escuela para formarse.

A medida que crece el interés de las personas y de las organizaciones por el Coaching, crece también la oferta de cursos de formación que se ofrecen sobre el tema. La ICF cuenta con 3 tipos de acreditaciones que permiten a sus Coachs ejercer su labor con el respaldo de una entidad internacional, estas credenciales son: ACC (Associated Certified Coach), PCC (Professional Certified Coach) y MCC (Master Cerfified Coach). Actualmente, de acuerdo a la ICF, en Colombia hay 3 Master Coach, 52 PCC y XX ACC, cantidad que se podría considerar relativamente baja teniendo en cuenta la amplia gama de cursos de formación en Coaching que nos ofrecen en el mercado. Hay criterios importantes que se deben tener en cuenta a la hora de escoger una escuela: acreditaciones nacionales e internacionales, tipos de clases y entrenamientos, trayectoria de los mentores y costos. Actualmente hay muchas escuelas que ofrecen cursos a bajo costo y no ofrecen mayores garantías a futuro.

Como profesionales, se debe ser responsable a la hora de formarse como Coach y elegir una escuela que pueda estar a la altura de lo que eventualmente se brindará a los clientes, ofrecer altos estándares de calidad, tener un código de ética definido y sobre todo estar en un proceso permanente de mejora y aprendizaje.

María Bernarda Bustillo,
Consultora de Selección y Evaluación del Talento Humano.

Comparte la publicación

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat