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Seres Consulting: crecer juntas, creer en lo humano

Seres Consulting nació hace veinticinco años de un acto profundo de confianza. Nació cuando alguien creyó cuando aún pocos habían recorrido el camino de la consultoría en talento humano. En mi caso, Seres nació junto a Vivian Eljaiek, una mujer que venía del mundo financiero y empresarial, con una mirada estratégica y de negocios muy sólida, y además con una sensibilidad especial por el desarrollo humano. A Vivian le apasionaban las personas, los procesos, el crecimiento desde adentro, y confió en mí, psicóloga, para crear juntas una empresa que pusiera lo humano en el centro.

Ese primer impulso fue determinante. Fue inspiración, fue valentía y fue empuje. Crear una empresa de consultoría en desarrollo humano no era lo más común en ese momento, y mucho menos hacerlo desde una ciudad como Cartagena. Pero había una convicción compartida: las personas importan, y acompañarlas bien puede transformar organizaciones enteras. Con el tiempo, Vivian se retiró del proyecto y Seres continuó su camino con tres socias psicólogas. Sin embargo, ese origen, esa primera creencia, marcó para siempre nuestra forma de hacer empresa.

A partir de ahí empezó otra historia: tres mujeres psicólogas, sin formación formal en administración de empresas, sin venir del mundo financiero ni comercial, asumiendo el reto completo de sostener y hacer crecer una organización. Todo lo que no sabíamos lo aprendimos haciendo: entender números, leer estados financieros, estructurar propuestas, vender servicios, negociar, liderar equipos y tomar decisiones difíciles. Nada fue regalado. Todo fue construido.

Y, aun así, aquí estamos. Veinticinco años después.

Uno de los mayores logros de Seres no se mide solo en clientes, proyectos o resultados. Se mide en algo que no siempre se menciona cuando se habla de empresas: hemos sido socias durante todo este tiempo. Tres mujeres distintas, con miradas, estilos y fortalezas diferentes, que han aprendido a sostener una sociedad basada en la confianza, la lealtad y la responsabilidad compartida.

Ha funcionado confiar genuinamente en la otra. Ha funcionado ser leales, incluso cuando no estamos de acuerdo. Ha funcionado la amistad, que no siempre es fácil cuando se mezcla con el trabajo, pero que ha sido un pilar fundamental. Ha funcionado admirarnos, reconocer lo que cada una hace bien y apoyarnos para crecer en lo que nos cuesta.

 

Desde siempre tuvimos claro que crecer no era hacerlo solas. Crecer era hacerlo juntas: como socias, como consultoras y como equipo. Esa filosofía se extendió naturalmente a Seres como organización. Tenemos un equipo estable: personas que han crecido con la firma, que han aprendido el negocio de la consultoría en talento humano desde la práctica, con criterio y con sentido. Y hay algo que nos enorgullece profundamente: quienes se van muchas veces regresan. Seres no cierra puertas. Seres cree en los procesos, en los ciclos y en las personas.

Desde Cartagena, una ciudad hermosa, creativa y llena de talento, pero también pequeña en oportunidades para quienes emprenden, hemos ido abriendo camino: primero local, luego regional y hoy nacional. No fue rápido ni fácil. Fue constante. Paso a paso. Con coherencia. Con una forma de hacer consultoría que no llega con recetas, sino con escucha, preguntas y acompañamiento real.

Muchos referentes teóricos respaldan lo que hemos vivido en la práctica. Peter Senge habla de las organizaciones que aprenden, donde las personas crecen al mismo tiempo que crece la empresa. Edgar Schein resalta la importancia de la cultura, la confianza y los vínculos para lograr resultados sostenibles. Desde la psicología organizacional sabemos que los entornos con seguridad psicológica, relaciones sanas y un propósito claro generan mejores resultados a largo plazo. En Seres, eso no solo lo estudiamos: lo vivimos.

Hoy, después de veinticinco años, seguimos creyendo que se puede hacer empresa desde lo humano. Que se puede liderar sin dejar de ser persona. Que se puede crecer sin perder la esencia. Y creemos algo más: los empresarios deben creer en lo local. Apostar por el talento que se forma en nuestras ciudades, por las empresas que entienden el territorio, la cultura y las realidades propias. Creer en lo local no es quedarse pequeño; es construir con raíces para impactar más lejos.

Seres nació en Cartagena, pero no se quedó en Cartagena. Y, aun así, sigue profundamente comprometida con aportar al desarrollo de la ciudad, del país y, por qué no, de otras regiones. Porque transformar organizaciones es también transformar realidades.

Seres no es solo una empresa. Es una historia de confianza. Es un proyecto de vida compartido. Es la prueba de que se puede emprender desde lo humano, aprender lo que no se sabe y sostener relaciones en el tiempo.

Y todavía nos queda mucho camino por recorrer.

Gloria Lucía Bustillo Vargas, 
Socia y gerente